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Si tienes la duda de cuándo hacer terapia de pareja, es muy posible que haya alguna cosa que no termina de ir como a ti te gustaría.

A veces la duda viene porque crees que quizás no es tan grave o porque piensas que en todas las relaciones de pareja hay cosas que no funcionan bien del todo y eso es lo normal.

En este artículo te voy a ayudar a identificar las señales que te ayudarán a decidir cuándo hacer terapia de pareja.

Siempre que me plantean una pregunta así como cuándo ir a terapia de pareja, pienso si tendríamos la misma duda si se tratara de visitar a otro especialista. Por ejemplo si te sale una mancha en la piel ¿vas al dermatólogo?, si tienes una molestia en un diente ¿pides hora al dentista?.

¿Ves por dónde voy verdad? Yo soy muy partidaria de, ante la duda mejor preguntar. Por eso nosotros en la primera sesión, justamente lo que hacemos en valorar si la terapia de pareja encaja o no con la situación que nos estáis planteando.

Es una sesión de una hora pero que tiene como requisito que tanto tú como tu pareja podáis rellenar un cuestionario antes de hacerla.

Entre la información que ponéis en el formulario y la que recabamos en la primera sesión a través de las preguntas que os hacemos, podemos elaborar una primera hipótesis de lo que os sucede y orientaros sobre cuál es el mejor camino. Básicamente porque a veces es más adecuado un trabajo individual o familiar o quizás hay otro especialista que cuadra más con lo que necesitáis y así os podemos dar una recomendación personalizada.

Esa es para mi una muy buena forma de saber cuándo hacer terapia de pareja.

¿Cuándo es necesaria una terapia de pareja?

De todas formas si quieres hacer una primera evaluación por tu cuento, te diré que la terapia de pareja es necesaria siempre que hay alguna dificultad en la relación que os preocupa lo suficiente como para pensar en ella a menudo, para que cause más tensión de la que os gustaría y como para no poder dejar de pensar en ella.

En estos casos suele pasar que habéis intentado:

  • O bien convivir con esa dificultad pero es una opción que no ha funcionado
  • O bien intentar resolverla como habéis sabido (hablando, intentando llegar a un acuerdo, evitando el tema, intentando adaptaros… ) pero hasta el momento no ha funcionado.

Y no importa en qué parte de la relación tengáis la preocupación: comunicación, familia política, hijos, trabajo, vida sexual…

El tema no es tan importante como la sensación de frustración y de estancamiento que se va instalando poco a poco en la relación cuando ronda algo que no se termina de resolver.

¿Cómo saber si necesitas terapia de parejas? Algunas señales que indican que tu relación no pasa por el mejor momento

  1. La comunicación no fluye. Poder hablar de lo que te preocupa es difícil o bien imposible porque a tu pareja no le preocupa, porque se pone a la defensiva, porque no os ponéis de acuerdo…
  2. Cualquier intento de hablar termina en una discusión y poco a poco vas perdiendo la motivación para intentarlo porque ya sabes lo que viene después
  3. Vas perdiendo la confianza en que tu pareja quiera resolver lo que te preocupa. Crees que no le importa, que no le afecta…
  4. Tienes la sensación de que la chispa se ha apagado o al menos de que va perdiendo brillo y te preocupa
  5. Estáis pasando por un momento difícil por temas que no son de la relación (problemas de salud, laborales, problemas de fertilidad, tensiones familiares…) pero no sabéis como formar equipo para afrontarlos
  6. Estás empezando a mirar fuera de la relación. Hay una tercera persona que te llama la atención o empiezas a pensar que con otra pareja estaría mejor y te cuesta dejar de pensar en ello
  7. Vuestra vida sexual se va enfriando. Sin saber muy bien por qué cada vez pasa más tiempo sin que haya un acercamiento.
  8. No te sientes tú en la relación. Tienes la sensación de que para seguir tal como estáis, necesitas renunciar a una parte de ti que no quieres perder.
  9. Quieres seguir y apostar por la relación pero te pesa el resentimiento por algún capítulo de vuestra historia que n logras dejar atrás.
  10. Tienes dudas serias sobre el futuro de la relación aunque aun no tienes la decisión tomada del todo.

conversaciones difíciles con la pareja

Algunas relaciones de pareja no avanzan y necesitan perspectiva

Te suena ese dicho «que los árboles no te dejan ver el bosque».

Uno de los mayores problemas cuando pasas un momento complicado en la relación, es que es muy difícil tomar la distancia suficiente como para ganar perspectiva y ver toda la situación en su conjunto.

Esa es una de las ventajas que tenemos los profesionales. Como no estamos implicados emocionalmente en la relación, ganamos distancia y espacio para hacer una evaluación más objetiva. De esta forma te podemos transmitir una idea más clara de cuáles son las fortalezas y los puntos débiles de la relación para que sepáis hacia dónde hay que enfocar los esfuerzos y cómo hacerlo sin desgaste.

Desconfianza en la pareja: sin motivo o por infidelidad

Si por el motivo que sea la desconfianza se ha instalado en la relación, a veces es muy difícil encontrar la forma de reconectar. En estos casos poder entender el origen de la desconfianza, qué es lo que la mantiene y cuál es la mejor forma de volver a ganar confianza, es justo lo que necesitas.

Si ha habido una infidelidad es muy habitual que sea complejo poder reconstruir la confianza. Pero a veces también hay otros desencadenantes de la desconfianza que no son tan claros pero que son igualmente potentes y necesitan también saber cómo abordarlos.

Cuando tienes problemas de pareja por hijos no comunes

Si las relaciones de pareja son complejas, las relaciones en las que existen hijos no comunes, para mi son «nivel avanzado» usando vocabulario de juegos.

Hijos no comunes significa que hay más adultos tomando decisiones sobre los menores, que hay más voces para organizar las cosas, que hay distintas prioridades y puntos de vista… Y a más protagonistas más compleja es la historia y más fácil que surjan tensiones, conflictos…

En muchas ocasiones tejer soluciones en las familias reconstituidas, se parece más a ir deshaciendo nudos que no paran de aparecer que a tejer una bonita y colorida labor. Pero es posible lograrlo aunque es cierto que es habitual que necesitéis ayuda. Y no porque no seáis capaces o tengáis muy buena voluntad. Sino porque es un proyecto complejo y delicado.

Conclusiones sobre cuándo ir a terapia de pareja

Después de haber visto cuáles son las señales que te indican cuándo ir a terapia de pareja, puede ser que tengas más claro si es un buen momento para ti o no.

Si después de leer el post sigues con dudas sobre si necesitas o no terapia de pareja, yo te animaría a pedir la primera visita. En una sesión de hora vas a ganar mucha claridad e incluso tranquilidad así que merece la pena.

A veces, aunque solo sea para tener un espacio seguro y calmado para hablar claro, ya es muy útil.

Si te animas, clica aquí y contacta con nosotros.

Si tienes la duda de cuándo hacer terapia de pareja, es muy posible que haya alguna cosa que no termina de ir como a ti te gustaría.

A veces la duda viene porque crees que quizás no es tan grave o porque piensas que en todas las relaciones de pareja hay cosas que no funcionan bien del todo y eso es lo normal.

En este artículo te voy a ayudar a identificar las señales que te ayudarán a decidir cuándo hacer terapia de pareja.

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¿Cuándo hacer terapia de pareja ?

Siempre que me plantean una pregunta así como cuándo ir a terapia de pareja, pienso si tendríamos la misma duda si se tratara de visitar a otro especialista. Por ejemplo si te sale una mancha en la piel ¿vas al dermatólogo?, si tienes una molestia en un diente ¿pides hora al dentista?.

¿Ves por dónde voy verdad? Yo soy muy partidaria de, ante la duda mejor preguntar. Por eso nosotros en la primera sesión, justamente lo que hacemos en valorar si la terapia de pareja encaja o no con la situación que nos estáis planteando.

Es una sesión de una hora pero que tiene como requisito que tanto tú como tu pareja podáis rellenar un cuestionario antes de hacerla.

Entre la información que ponéis en el formulario y la que recabamos en la primera sesión a través de las preguntas que os hacemos, podemos elaborar una primera hipótesis de lo que os sucede y orientaros sobre cuál es el mejor camino. Básicamente porque a veces es más adecuado un trabajo individual o familiar o quizás hay otro especialista que cuadra más con lo que necesitáis y así os podemos dar una recomendación personalizada.

Esa es para mi una muy buena forma de saber cuándo hacer terapia de pareja.

¿Cuándo es necesaria una terapia de pareja?

De todas formas si quieres hacer una primera evaluación por tu cuento, te diré que la terapia de pareja es necesaria siempre que hay alguna dificultad en la relación que os preocupa lo suficiente como para pensar en ella a menudo, para que cause más tensión de la que os gustaría y como para no poder dejar de pensar en ella.

En estos casos suele pasar que habéis intentado:

  • O bien convivir con esa dificultad pero es una opción que no ha funcionado
  • O bien intentar resolverla como habéis sabido (hablando, intentando llegar a un acuerdo, evitando el tema, intentando adaptaros… ) pero hasta el momento no ha funcionado.

Y no importa en qué parte de la relación tengáis la preocupación: comunicación, familia política, hijos, trabajo, vida sexual…

El tema no es tan importante como la sensación de frustración y de estancamiento que se va instalando poco a poco en la relación cuando ronda algo que no se termina de resolver.

¿Cómo saber si necesitas terapia de parejas? Algunas señales que indican que tu relación no pasa por el mejor momento

  1. La comunicación no fluye. Poder hablar de lo que te preocupa es difícil o bien imposible porque a tu pareja no le preocupa, porque se pone a la defensiva, porque no os ponéis de acuerdo…
  2. Cualquier intento de hablar termina en una discusión y poco a poco vas perdiendo la motivación para intentarlo porque ya sabes lo que viene después
  3. Vas perdiendo la confianza en que tu pareja quiera resolver lo que te preocupa. Crees que no le importa, que no le afecta…
  4. Tienes la sensación de que la chispa se ha apagado o al menos de que va perdiendo brillo y te preocupa
  5. Estáis pasando por un momento difícil por temas que no son de la relación (problemas de salud, laborales, problemas de fertilidad, tensiones familiares…) pero no sabéis como formar equipo para afrontarlos
  6. Estás empezando a mirar fuera de la relación. Hay una tercera persona que te llama la atención o empiezas a pensar que con otra pareja estaría mejor y te cuesta dejar de pensar en ello
  7. Vuestra vida sexual se va enfriando. Sin saber muy bien por qué cada vez pasa más tiempo sin que haya un acercamiento.
  8. No te sientes tú en la relación. Tienes la sensación de que para seguir tal como estáis, necesitas renunciar a una parte de ti que no quieres perder.
  9. Quieres seguir y apostar por la relación pero te pesa el resentimiento por algún capítulo de vuestra historia que n logras dejar atrás.
  10. Tienes dudas serias sobre el futuro de la relación aunque aun no tienes la decisión tomada del todo.

conversaciones difíciles con la pareja

Algunas relaciones de pareja no avanzan y necesitan perspectiva

Te suena ese dicho «que los árboles no te dejan ver el bosque».

Uno de los mayores problemas cuando pasas un momento complicado en la relación, es que es muy difícil tomar la distancia suficiente como para ganar perspectiva y ver toda la situación en su conjunto.

Esa es una de las ventajas que tenemos los profesionales. Como no estamos implicados emocionalmente en la relación, ganamos distancia y espacio para hacer una evaluación más objetiva. De esta forma te podemos transmitir una idea más clara de cuáles son las fortalezas y los puntos débiles de la relación para que sepáis hacia dónde hay que enfocar los esfuerzos y cómo hacerlo sin desgaste.

Desconfianza en la pareja: sin motivo o por infidelidad

Si por el motivo que sea la desconfianza se ha instalado en la relación, a veces es muy difícil encontrar la forma de reconectar. En estos casos poder entender el origen de la desconfianza, qué es lo que la mantiene y cuál es la mejor forma de volver a ganar confianza, es justo lo que necesitas.

Si ha habido una infidelidad es muy habitual que sea complejo poder reconstruir la confianza. Pero a veces también hay otros desencadenantes de la desconfianza que no son tan claros pero que son igualmente potentes y necesitan también saber cómo abordarlos.

Cuando tienes problemas de pareja por hijos no comunes

Si las relaciones de pareja son complejas, las relaciones en las que existen hijos no comunes, para mi son «nivel avanzado» usando vocabulario de juegos.

Hijos no comunes significa que hay más adultos tomando decisiones sobre los menores, que hay más voces para organizar las cosas, que hay distintas prioridades y puntos de vista… Y a más protagonistas más compleja es la historia y más fácil que surjan tensiones, conflictos…

En muchas ocasiones tejer soluciones en las familias reconstituidas, se parece más a ir deshaciendo nudos que no paran de aparecer que a tejer una bonita y colorida labor. Pero es posible lograrlo aunque es cierto que es habitual que necesitéis ayuda. Y no porque no seáis capaces o tengáis muy buena voluntad. Sino porque es un proyecto complejo y delicado.

Conclusiones sobre cuándo ir a terapia de pareja

Después de haber visto cuáles son las señales que te indican cuándo ir a terapia de pareja, puede ser que tengas más claro si es un buen momento para ti o no.

Si después de leer el post sigues con dudas sobre si necesitas o no terapia de pareja, yo te animaría a pedir la primera visita. En una sesión de hora vas a ganar mucha claridad e incluso tranquilidad así que merece la pena.

A veces, aunque solo sea para tener un espacio seguro y calmado para hablar claro, ya es muy útil.

Si te animas, clica aquí y contacta con nosotros.

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¿Te has cansado de las discusiones constantes con tu pareja?

¿De esas discusiones por tonterías que salen de la nada?

¿Quién querría vivir en un campo de minas si pudiera evitarlo?

Y es que por mucho que digan que los conflictos son normales, hay formas y formas.

Y una cosa es discutir de vez en cuando y otra cada dos por tres.

Pero no te preocupes, es algo mucho más frecuente de lo que te imaginas y tiene solución

¿Cuál?

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